Sólo el necio confunde valor con precio
Salvo petición expresa del cliente o procesos de duración y desenlace indeterminados donde no sea posible prever la dedicación necesaria y el valor que aportaremos, nuestra firma no factura por horas, sino por el valor que provee. Y ese valor se mide, principalmente, en términos de confianza. Elige una gran firma, no una firma grande.